¡HOLA, SOY LA ANSIEDAD!

Soy la ansiedad, no te asustes… vengo en son de paz, por cierto, ¿por qué te asustas tanto ante mi presencia?


Digo, sé que te sientes horrible cada vez que aparezco, que te desesperas y quisieras mandarme a volar, sé que si pudieras… me matarías, sobre todo porque crees que yo soy la que te quiere matar o hacer daño, pero créeme, si no te he matado, no lo voy a hacer.


No estoy aquí para hacerte daño, mucho menos para volverte loco, creo que ya te lo he demostrado cada vez que llego a tu cuerpo, hago un relajo y te asusto, pero al final del día… no te he matado, no te has vuelto loco.


Si pudiera, lo haría, pero esa no es mi idea.


La verdad es que aparezco y te hago sentir todo eso porque no había logrado encontrar otra manera de hacerme escuchar por ti, estabas tan ocupado tratando de ser exitoso, productivo y de demostrarle a los demás que eres digno de ser amado… que no escuchabas mis pequeñas señales.


¿Recuerdas esa vez que te dio un dolor de cabeza? ¿O cuando tuviste insomnio por más de 2 horas? ¿O qué tal esa vez que sin razón aparente te soltaste a llorar?


Bueno, pues todas esas veces era yo tratando de que me escucharas, pero no lo hiciste, seguiste con tu ritmo de vida, seguiste con tu misma manera de pensar… Entonces intenté algo más fuerte, hice que te temblara el ojo, que se te taparan los oídos y que te sudaran las manos… pero tampoco me quisiste escuchar.


Aunque acá entre nos, los dos sabemos que sentías mi presencia, es por eso que cuando te quedabas tranquilo… o era momento de estar sólo contigo mismo, en soledad… te empezabas a poner nervioso, como si algo te impidiera quedarte quieto.


Te desesperabas, porque “no entendías” con tu mente racional lo que estaba pasando, y claro, con tu mente racional no me ibas a entender.


Así es que por eso me he rendido y decidí escribirte.


Y te felicito si estás leyendo lo que te digo, porque significa que ya tienes el valor de escucharme, y créeme, nadie mejor que yo sabe de tu gran habilidad para evitarme y salir corriendo, huyendo de mí como huirías del monstruo en el bosque oscuro.


Como esas veces que me evitas y te distraes embobándote horas con la televisión, viviendo las vidas de otras personas que ni conoces para no enfrentar que la tuya no te gusta.


O qué tal, de esas veces que con un par de cubitas lograbas adormecer tus nervios e inquietud; y ni qué decir de esas otras substancias que más allá de adormecerte, te fugan de esta realidad que no quieres enfrentar.


Pero bueno, espero que ahora estés listo y lista para enfrentar tu realidad y escucharme por fin. Espero que estés listo y lista para enfrentar la verdad de tu vida y de ti mismo tal y como es, sin máscaras, sin atajos… sin pretensiones. Así es que aquí te van las cosas como son.

Lo único que llevo tratándote de decir todo este tiempo, es que… ya es tiempo de evolucionar, necesitas hacerlo, no hay de otra.


Necesitas crear cambios muy profundos dentro de ti, pues por alguna razón, en realidad no estás disfrutando de tu vida y no te sientes pleno. Por eso yo estoy aquí, para ayudarte a recuperar esa plenitud que vive dentro de ti, y para lograrlo, tendrás que deshacerte de lo que te impide contactarla.

Estoy aquí para ayudarte a ver precisamente qué te impide contactar con tu sentido de vida, con tu pasión por vivir, con tu alegría y con tu verdadero ser que es tu esencia. Cada vez que yo aparezca en tu vida, será porque tú mismo no te has dado cuenta que no estás siendo pleno y feliz, así es que si vuelvo a aparecer, no te asustes… mejor agradéceme que llegué y escúchame.


Y si realmente me escuchas, no tardarás en hacer los cambios que necesitas hacer en tu vida, los harás de inmediato, claro, eso si realmente quieres sentirte bien de nuevo, todo depende de qué tanto quieras. Y sé que sí quieres, pero a la vez sé que quieres seguir en tu confort y en tu comodidad por vivir con “lo conocido”, aunque eso conocido te haga daño.


Prefieres seguir buscando la aprobación y aceptación de los demás, haciendo hasta lo imposible por llamar su atención; buscando seguridad en otras personas menos en ti; prefieres que los demás sean responsables de tu persona que tú mismo, y claro, te entiendo, todos quisiéramos regresar a la panza de nuestra mamá y despreocuparnos de todo.


Pero… te tengo una noticia, solamente entrando a un temazcal podrás acercarte a esa experiencia. Mientras tanto… necesitas asumir que eres responsable de ti y que solamente tú me podrás escuchar, y cuando me escuches y yo vea que ya me hiciste caso, créeme que me iré. Solamente tú puedes hacer que me vaya.


Y eso es algo muy importante que te quiero decir, en verdad me iré en cuanto vea que estás haciendo esos cambios en tu vida, cuando vea que estás en camino a tu evolución y que estás dispuesto a crecer y recuperarte a ti mismo. Mientras no lo hagas… aquí seguiré.


En conclusión, si hoy estoy aquí, es porque me necesitas.


Necesitas de mi para modificar tu manera de interpretar tu realidad, la cual dejame decirte que está un poco distorsionada. Necesitas deshacerte de creencias que no te ayudan y que nada más te limitan; necesitas perdonar todo ese enojo que guardas a tus seres queridos y recuperar tu libertad interior.

Y sobre todo, necesitas de mí para hacer lo que te gusta de la vida, para ser tú mismo, y perder el miedo al rechazo o abandono de los demás.


Necesitas de mí para ponerle límites a las personas que te lastiman; para que te agarres de valor y aprendas a decir que “no”; para que dejes de mendigar amor con quien no te merece; para que dejes de depender de la existencia de tu pareja para ser feliz; para que de una vez por todas… ¡cuides tu cuerpo!


¿De qué otra manera le habrías puesto atención a tu cuerpo? Digo, probablemente de muchas maneras, pero ésta está funcionando. Necesitas darle el alimento que necesita, dejar de criticar tu físico y agradecerle por lo que te da; haz que sude y que se mueva, ten tus hormonas al día y duerme las horas que necesitas.


¿Por qué te explotas? ¿Por qué te exiges tanto? No entiendo porqué lo haces… si lo tienes todo, lo eres todo, tienes toda la capacidad que necesitas para crear tu propia realidad, pero te tratas como tu propio esclavo, eres demasiado severo contigo mismo… y estoy aquí para pedirte que simplemente dejes de hacerlo.


Así es que ya sabes… si realmente quieres que me vaya, toma el timón de ti mismo, pregúntate qué has hecho que te ha sacado de tu equilibrio interior. Pregúntate realmente cómo quieres vivir y lucha por esa vida, es tu vida, y solamente tú puedes decidir sobre ella… si a los demás no les parece, es porque los estás retando y tarde o temprano te seguirán, y si no… tendrán otra oportunidad, dales chance.


El único control que puedes tomar es el de ti mismo, pero para recuperarlo, tendrás que aceptar que lo has perdido, y que dejes que yo me exprese, que salga a decirte con todos esos síntomas tan horribles que me inventé para decirte algo muy claro, pero si me reprimes y te distraes cada vez que llego… no podré hablarte y vendré más fuerte.


Así es que la próxima vez que me sientas llegar, haz un alto, cierra los ojos… déjate sentir todo lo que te estoy diciendo, apaga tu mente racional por un momento, déjate llevar… y entiéndeme. Después, empieza el cambio en tu vida con acciones claras y específicas, y en menos de que te des cuenta, me iré.


Espero no tener que llegar muchas veces más en tu vida, pero si lo hago… recuerda que no quiero lastimarte, quiero ayudarte a que recuperes tu propio camino de evolución, el camino que si lo tomas, te hará mucho muy feliz.


Y ya para terminar, ojalá que puedas verme como lo que soy: tu esencia.

Soy tú mismo gritándote con desesperación que me escuches por favor. Así es que hola, yo soy tú, hablándote desde el fondo de tu corazón, desesperado tocándolo para que me pongas atención, lo que sientes no es taquicardia, soy yo, tu esencia, que quiere salir de ahí.


Con cariño, tu esencia disfrazada de ansiedad.

ELLA SE ACOSTUMBRÓ...



A ocupar toda la cama, a dormir las horas deseadas, a no cocinar los domingos. 


A no dar explicaciones y hacer lo que le gusta sin que nadie la critique. 


A comer a la media noche y a ver sus programas favoritos, a cantar en voz alta 

y bailar por toda la casa, a que nadie la tache de loca. 


A recibir llamadas a cada rato y contestar mensajes muy tarde. 


Al olor del café por las mañanas, a tardar cuando le toca arreglarse para ir a dónde le de la gana. 


Se acostumbró a ella, a sus cosas, a su vida, a estar sola, a no esperar nada de nadie, a caminar por la vida con valores, con virtudes, con errores, a levantarse de caídas. 


SE ACOSTUMBRÓ A QUERERSE....

Has estos ejercicios antes de dormirz y al levantarte, y tu cuerpo cambiara rápidamente.


Dormir y descansar son dos actividades  fundamentales, para tu bienestar y tu salud.


¿Has pensado en los beneficios que puede tener para tu cuerpo prepararlo para dormir? En este artículo te explicamos qué tipo de ejercicios para antes de dormir puedes hacer cada noche que te ayudarán a descansar mucho mejor.


Sueño de calidad, necesario para tu bienestar.


Cuidar el descanso es tan importante como planificar un menú semanal, saludable y un programa de ejercicio.


Lograr un sueño de calidad es fundamental para tener un cuerpo y mente sanos.


Sin embargo, no basta con acostarse en la cama, es necesario prepararte y relajarte.


Puedes preparar tu cuerpo para que las horas que duermas y permanezcas acostado sean realmente reparadoras.


Antes de  intentar dormir, has es un estiramiento  de tus brazos, piernas y todo tu cuerpo.


De este modo logras relajarte, mejorar la flexibilidad y liberar la tensión acumulada a lo largo del día.


Estos ejercicios son para  hacerlos  antes de dormir, no te quitará mucho tiempo, unos minutos serán más que suficientes.


Anímate, descubre que es posible descansar más y mejor.


Si pasas mucho tiempo sentado por tu trabajo, además de practicar un poco de deporte o cuidar tu higiene postural en la oficina, es una gran idea realizar estos ejercicios para antes de dormir.


Con los estiramientos logramos relajar todos los músculos.


Además, si terminas la sesión de estiramientos previos al sueño con unos ejercicios de respiración, es probable que te quedes frito sin darte cuenta.


Por eso, te recomendamos que te enfundes tu pijama y utilices tu cama como esterilla de ejercicios. ¡Comencemos!



Estiramientos de extremidades y tronco.


De pie, junto a la cama ve tensando y destensando los músculos de abajo hacia arriba.


Puedes empezar colocándote de puntillas y relajando al volver a poner toda la planta del pie en el suelo.


Sigue con los gemelos, los cuádriceps, las dorsales y abdominales, los brazos, los hombros…


Expande el pecho, es hora de sentarse en la cama.


Dobla una de las piernas y con la espalda y los brazos rectos, entrelaza los dedos para colocarlos por debajo de la rótula.


En esta posición mueve los omoplatos hacia dentro para expandir el pecho. 


Completa 5 respiraciones y cambia de pierna.


Abre tu respiración.


Colócate de rodillas sobre tu cama con el pecho hacia delante de forma que toque tus muslos y rodillas.


Estira los brazos por delante de tu cabeza, sobre la cama. 


Tu peso debe estar bien repartido sobre las extremidades pero sin tensar.


En esa posición lleva el cuerpo hacia atrás, como si tiraran de ti.


Debes sentir cómo se estira la espalda y se abren tus pulmones.


La postura de la tortuga.


Desde la posición del ejercicio anterior, cruza tus brazos y apoya en ellos la cabeza.


En esta posición se pueden contar 10 respiraciones.


El objetivo es que el aire que antes se sentía en la espalda, ahora lo sientas en el vientre.


Torsiones relajantes.


Acostado boca arriba sobre la cama, lleva las rodillas al pecho y sujétalas con los brazos. En esta posición rota de un lado a otro.


Lograrás un suave masaje en la zona lumbar. 


Una versión de este ejercicio para antes de dormir es doblar las rodillas sin llegar a juntarlas con el pecho y, con la espalda siempre en contacto con la cama, realizar torsiones con las piernas a ambos lados.


Después de estos ejercicios para antes de dormir, te recomendamos relajarte y practicar la respiración diafragmática.


Te habrás preparado para un sueño profundo y de calidad.


Y así podrás conciliar el sueño, al realizar  alguno de estos ejercicios.



Este método consiste en tomar aire por la nariz, contando hasta cinco.


Aguantando la respiración debes contar siete segundos.Después saca todo el aire de tus pulmones por la boca durante 5 segundos.


Debes hacer un sonido fuerte al hacerlo, así que procura que no molestes a nadie. ¿Te animas a ponerlo en práctica? Comparte tus experiencias y ¡felices sueños!

Yo no arreglo mis problemas, arreglo mis pensamientos y mis problemas se resuelven solos.



Resulta que un espejo nos da un reflejo de nosotros mismos, te diste cuenta?


Te tocas la nariz y tu yo del espejo también lo hace, sonríes o lloras y tu yo del espejo te imita.


Es imposible que tu hagas algo, por ejemplo sacar la lengua y que tu yo del espejo te guiñe el ojo. No es así? 


Bien, hasta aquí estamos de acuerdo, verdad?


Recordemos que nuestro Exterior es el REFLEJO de nuestro Interior (tal y como nuestro yo del espejo es el reflejo de nuestro yo real).


Si sabemos la obvia verdad anterior, tendríamos que estar locos para seguir sacando la lengua esperando que nuestro reflejo en el espejo guiñe el ojo, cierto? 


¿Que habría que hacer para que nuestro reflejo guiñe el ojo? 


Tan simple como guiñar el ojo Tu Primero!! ¿Te das cuenta lo simple de esto? ^_^


Entonces aquí llegamos a la conclusión y profunda verdad de que EL CAMBIO EMPIEZA EN TI.


Si nuestro Exterior (la "vida" que captan nuestros sentidos) es el REFLEJO de nuestro Interior, simple y sencillamente CAMBIO YO para que en el espejo se refleje algo diferente ¿Vas viendo esta gran verdad?


Es por eso que Louise Hay no se enfoca en que los problemas de su vida cambien, es decir, su reflejo, sino que ella cambia (al cambiar sus pensamientos) y su reflejo, cómo es natural, cambia también.


Así de simple es la vida, se refleja en tu exterior lo que hay en tu interior, si quieres un exterior diferente cambia tu interior.


Para aprender a cambiar tu interior y tener la vida que quieres envíame un mensaje Privado diciendo "quiero cambiar mí interior" y te pasaré detalles de un curso q esta mejorando miles de vidas.


Les mando un enorme abrazo.

Y TUVE QUE ACEPTAR.



Que no sé nada del tiempo…

que es un misterio para mí…

y que no comprendo la eternidad…


Yo tuve que aceptar

que mi cuerpo no sería inmortal, que él envejecería y un día se acabaría.

Que estamos hechos de recuerdos y olvidos; deseos, memorias, residuos, ruidos, susurros, silencios, días y noches, pequeñas historias y sutiles detalles.


Tuve que aceptar que todo es pasajero y transitorio.

Y tuve que aceptar que vine al mundo para hacer algo por él, para tratar de dar lo mejor de mí, para dejar rastros positivos de mis pasos antes de partir.


Yo tuve que aceptar que mis padres no durarían siempre, y que mis hijos poco a poco escogerían su camino

y proseguirían ese camino sin mí.

Y tuve que aceptar que ellos no eran míos, como suponía, y que la libertad de ir y venir, es también un derecho suyo.


Yo tuve que aceptar que todos mis bienes me fueron confiados en préstamo,que no me pertenecían y que eran tan fugaces como fugaz era mi propia existencia en la tierra.

Y tuve que aceptar que los bienes quedarían para uso de otras personas cuando yo ya no esté por aquí.


Yo tuve que aceptar que barrer mi acera todos los días no me daba garantía de que era propiedad mía, 

y que barrerla con tanta constancia solo era una fútil ilusión de poseerla. 


Yo tuve que aceptar que lo que llamaba “mi casa” era solo un techo temporal, que un día más, un día menos, sería el abrigo terrenal de otra familia.

Y tuve que aceptar que mi apego a las cosas, solo haría más penosa mi despedida y mi partida.


Yo tuve que aceptar que los animales que quiero, y los árboles que planté,

mis flores y mis aves, eran mortales. 

Ellos no me pertenecían. 

Fue difícil, pero tuve que aceptarlo.


Yo tuve que aceptar mis fragilidades, mis limitaciones, y mi condición de ser mortal, de ser efímero.


Yo tuve que aceptar que la vida continuaría sin mí, y que al cabo de un tiempo me olvidarían.

Humildemente confieso que

tuve que librar muchas batallas para aceptarlo.


Y tuve que aceptar que no sé nada del tiempo, que es un misterio para mí.

Que no comprendo la eternidad

y que nada sabemos sobre ella.

¡Tantas palabras escritas, tanta necesidad de explicar, entender y comprender este mundo y la vida que en él vivimos!


Pero me rendí y acepté lo que tenía que aceptar y así dejé de sufrir. 

Deseché mi orgullo y mi prepotencia y admití que la naturaleza trata a todos 

de la misma manera, sin favoritismos.


Yo tuve que desarmarme y abrir mis brazos para reconocer la vida como es, reconocer que todo es transitorio,

y que funciona mientras estemos aquí en la tierra.


¡Eso me hizo reflexionar y aceptar,

y así alcanzar la paz tan soñada¡


*“La vida es un regalo que se te ha dado”* 


*¡Haz de este viaje algo único y fantástico!*


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Paz y bien.🙏🏻

Cuando una mujer deja a su pareja.💔

 


Hay mujeres que cuando se separan se vuelven mas bellas.

Hay hombre que apagan y marchitan el brillo de la mujer de tanto que la hacen sufrir.

Pero puedes darte cuenta que hay separaciones que son una bendición de Dios para tu vida.

Los procesos de Dios duelen pero son necesarios. Dios ha permitido cosas difíciles en tu vida para que puedas demostrarle al mundo que Dios es grande y que conocerlo trae paz y gozo incluso cuando la vida es dura, si fallastes alejate del pecado y no de Dios Recuerda que no solo estas criando a un hijo sino a un futuro esposo y un padre Dios restaurará tu familia Dios te dará  a alguien que sepa honrarte, amarte, y cuidarte...

El divorcio no es una tragedia, tragedia es tener un matrimonio infeliz enseñarles a los hijos un amor incorrecto, cobarde, mediocre y que hay que "aguantar " situaciones  por el "que dirán " nadie muere x divorciarse el alma muere x permanecer por quien no ama.

 Los Planes de Dios son mejores que los nuestros estás muy joven para estar asi estresado prisionado despechado. Respira te queda mucha vida todavía...  el dolor cambia a mucha gente pero confia en Dios y el obrará en tu vida.

-Oración Budista.

 


"Si he hecho daño a alguien de alguna manera, ya sea a sabiendas o sin saberlo, a través de mis propias confusiones, le pido perdón.

Si alguien me ha dañado de alguna manera, ya sea a sabiendas o sin saberlo, a través de sus propias confusiones, lo perdono.

Y si hay una situación para la cuál todavia no estoy listo para perdonar, me perdono por eso.

Por todas las formas en que me hago daño.

Por negarme, por dudar de mí, por menospreciarme, por juzgarme o por ser indiferente conmigo misma a través de mis propias confusiones, yo me perdono."




El Colibrí.

 


Vivíamos en el campo con mi esposa, a causa de una enfermedad degenerativa que le habían diagnosticado hacía ya unos meses, ella se iba debilitando poco a poco, pero no dejaba de sonreír, me veía y los ojitos le brillaban, yo jamás dejé de verla hermosa, a pesar de que bajó mucho de peso, su piel se tornó pálida y las ojeras se adueñaron de su rostro.


Un jueves por la mañana me despertó el aroma a café recién hecho, ella no estaba en la cama, así que fui a buscarla, tampoco estaba en la cocina, pero por la ventana la alcance a ver en el jardín, estaba de rodillas, y la veía plantar algo, aunque no alcanzaba a ver que era, serví dos tazas de café y fui por ella.


Me acerqué a ella y estaba plantando muchas flores hermosas, me agaché y la besé,  - buenos días mi amor  - dije, -buenos días guapo - respondió con el rostro iluminado con una sonrisa de oreja a oreja, -¿Qué hace mi bella esposa- pregunté, -Te lleno el jardín de Durantas y Geranios- respondió, -Están hermosas mi amor, gracias por tan lindo detalle, pero ¿Por qué éstas en específico?-, -Son dos de las flores favoritas de los colibríes, mi amor, y quiero que el jardín este lleno de colibríes- me dijo sonriendo aún más.


Sonreí al verla tan feliz, se notaba su fatiga, -Mi amor deberías descansar, tanto esfuerzo no te hace bien- advertí, -No mi amor, estoy bien, ya no me queda mucho tiempo, pronto me iré- dijo mientras se le cortaba la voz, -No digas eso, vas a estar conmigo por muchos años y seremos tan felices como hasta ahora- respondí muy seguro.


-Cuando me haya ido vendré a verte en forma de colibrí, lo he soñado, por eso necesito que hayan muchas Durantas y Geranios- dijo, no pude evitarlo y empecé a llorar al ver su seguridad, me senté a su lado y con lágrimas en los ojos, le supliqué que fuera fuerte, que no me dejara solo, que luchara, ella secó mis lágrimas me dio un beso y me dijo: -Te amo y nunca voy a irme-.


Los días pasaron y ella cuidaba con tanto amor el jardín, pero cada vez se veía más cansada, más agotada, con el paso de los días ya no podía salir al jardín, lo veía desde la ventana del cuarto, y bastante triste me decía: -¿Por qué no ha llegado ningún colibrí?- esperó días enteros por uno pero no apareció ninguno, un sábado por la mañana se levantó, se bañó, se arregló muy bonito, se puso un vestido rojo con el que se veía preciosa, soltó su cabello, puso labial rojo, en verdad se veía perfecta, me quedé inmóvil cuando la vi, la amaba tanto, me preparó la cena, cenamos juntos, río a carcajadas estaba llena de vida, subamos a la habitación, hicimos el amor como nunca, me repitió muchas veces que me amaba, le dije cuanto la amaba, se recostó en mi regazo y nos quedamos dormidos, así abrazados.


A la mañana siguiente, intenté despertarla con un beso, pero no pude, ella había muerto, sacó fuerzas de donde no tenía, para dejarme lleno de su amor, lloré, grité, con ella en mis brazos, pero no abrió sus hermosos ojitos café, la vestí, y llamé al médico, al salir a recibir al médico, me quedé helado, el jardín estaba lleno de colibríes.


Corrí al jardín y todos se alejaron excepto uno, ese posó en mi hombro y se quedó ahí, sonreí y con los ojos llenos de lágrimas...


-Hola mi amor- dije...💖

Para reflexionar.




¿QUÉ SIGNIFICA AMARSE A SÍ MISMO?



No es precisamente elegir el mejor platillo en un restaurante, tampoco buscar el mejor empleo y el más remunerado. No, amarse no es precisamente relacionarse con las mejores amistades y convivir en círculos sin vicio ni conflicto. 

Ese tipo de amor es una especie de supervivencia; Estar "bien" con los demás aparentemente es estar bien con uno mismo.


Pero Amarse en realidad significa aprender a dejar de juzgar tu cuerpo y apariencia, cuidarlo, procurarlo y admirarlo. 

Amarse es dejar de reprocharte por tus errores del pasado, dejando de justificar que todo el mal que existe en tu vida así lo mereces.

Amarse es perdonarse por aquello que no supiste aprovechar en el camino, por todo de lo cuál te arrepientes, por todos tus errores. 

Amarse es dejar de ser víctima y quedarte en el fondo de la angustia, dejar de buscar quien te salve de tu trágica historia, ajustarte los pantalones y tener el valor de ir por lo que quieres.


Amarse es dejar relaciones superficiales atrás y dejar de pensar que no puedes tener a alguien mejor en tu vida, dejar de buscar desesperadamente que alguien más te dé lo que tú mismo no sabes darte.


Amarse es quererse de a de veras, sin medias tintas, sin suposiciones, con la simple convicción de que más que una elección superficial es un proceso interno de gratitud hacía uno mismo.


Amarse es aprender que antes de decir; "TE AMO", debes aprender a decir profundamente, ¡ME AMO!.

💙💎💙Bello y eterno presente 🙏💚♥️💙

💖RELACIONES TOXICAS.💔



Un cuento muy sabio sobre las relaciones tóxicas:


 «Érase una vez una niña. Era muy feliz y le encantaba perseguir las mariposas, corriendo por los hermosos campos verdes donde vivía. Un día soleado ella, como de costumbre, iba detrás de una mariposa azul, cuando, de repente, se topó con un sapo enorme lleno de verrugas.


¡Qué asco! -exclamó la niña, tapándose la boca. 

-Es posible que te dé asco, pero soy un principe encantado.


NO puede ser -dijo la niña incrédula.

-Es verdad afirmó el sapo-. Una bruja me lanzó un hechizo. En realidad soy un principe muy guapo, apuesto y rico. Si rompes el hechizo, me casaré contigo y viviremos felices. Cada día te llevaré en brazos y te regalaré flores y joyas...


-¿Cómo puedo romper el hechizo?-preguntó la niña.


-No será fácil. Me tienes que llevar a tu casa, cuidarme, darme de comer, dormir conmigo en tu camita, darme muchos besitos, sacarme a pasear, hasta que un día te despiertes y veas que me he convertido en un príncipe. Entonces tu vida será como un cuento de hadas.


La niña escuchaba al sapo y ya no veía su piel llena de verrugas, sus ojos saltones y su boca babosa, solo veía a un joven guapo y apuesto, con cabello moreno y ojos verdes, también se veía a sí misma a su lado con un vestido blanco majestuoso, bailando en un castillo grande y lujoso.


Reprimiendo el asco, la niña llevó al sapo a su casa. A partir de aquel día su vida cambió por completo. Dejó de ir al campo para perseguir las mariposas, dejó de cantar y pasársela bien. Solo cuidaba al sapo que resultó ser muy caprichoso; le pedía cruasanes para desayunar, spaghetti con salsa bechamel para comer y ensaladas exóticas para cenar.


Dormía en la cama de la niña, dejando sus babas asquerosas por toda la sábana. La niña no paraba de fregar, cocinar y lavar la ropa de cama. No tenía tiempo para cuidarse; ya no se ponía vestidos bonitos, ni hacía peinados con lazos de colores.


Pasaron tres años y el sapo seguía siendo asqueroso; no se convertía en un príncipe azul.


A veces la niña lo miraba y le entraban ganas de echarlo a la calle para vivir como antes, pero luego empezaba a dudar y tenía miedo de equivocarse. «¿Y si falta poco?» «¿Y si mañana se despierta y el sapo se ha convertido en un príncipe con ojos verdes? Y otra aprovecha lo que yo hice? Y si no encuentro a otro príncipe y me quedo sola?


Pasaron meses. Ya nadie la podía reconocer. Estaba hecha un desastre. El sapo se hizo dueño de la casa y la niña se convirtió en su sirvienta.


Un día el sapo le gritó a la niña por haberle traído tarde su comida. Ella empezó a llorar y se fue de casa. Por el camino se encontró con un pajarito.


¿Por qué estás llorando?-le preguntó el pajarito.


-Un sapo repugnante y asqueroso vive en mi casa. Cada día limpio sus babas, le cocino y le cuido; estoy muy

cansada y no quiero seguir haciéndolo.


-¿De quién es la casa?-preguntó el pajarito.


-Es mía -respondió la niña, secándose las lágrimas.


-¿Y quién te trajo el sapo?


-Lo hice yo.


-¿Por qué?


-Porque me prometió que si lo cuidaba, se convertiría en un príncipe y se casaría conmigo, pero han pasado años y nada ha cambiado.


-¿Por qué no le echas de casa?


-¿Y si es verdad? ¿Y si ya queda poco para que ocurra el milagro? Me he esforzado muchísimo y me sabrá muy mal si lo dejo y se convierte en un príncipe.


-¿Y si pasas toda tu vida cuidándolo y jamás se convierte en príncipe?


-Ojalá lo supiera con seguridad -dijo la niña desesperada.


De repente sus ojos se llenaron de esperanza:


Podría ir a ver a la bruja que vive en el bosque. Es vieja y sabia, seguro que me dirá si el sapo se convertirá en un príncipe o no. Se puso muy contenta y se fue a ver a la bruja.


-Me gustaría saber si el sapo que vive en mi casa es un príncipe encantado.


La bruja miró su bola de cristal y dijo:


-Es solo un sapo repugnante y jamás será un príncipe.


La niña se puso muy triste y decepcionada.


«La bruja puede equivocarse. ¿Qué sabe esta vieja sobre los príncipes? Voy a ver a una hechicera», pensó la niña. La hechicera vivía en un castillo bonito con tres torres altas.


-Estoy tan cansada del sapo, pero me da miedo de que si lo echo de casa, perderé mi oportunidad de casarme con un príncipe.


La hechicera empezó a hacer sus rituales mágicos y al día siguiente le dijo:


-Es solo un sapo. Nunca será un príncipe. Es mejor que lo lleves al campo. 

La niña escuchó a la hechicera y se marchó. Estaba furiosa:


-¡Me tienen envidia! -exclamó enfadada. Claro, ¿quién no querría casarse con un verdadero príncipe? Estoy segura de que todos mis sacrificios no han sido en vano.


Y la niña volvió con el sapo. Tuvo que escuchar muchas palabras desagradables por haberse marchado. Limpió la casa de la baba del sapo, le preparó la cena, le baño y le acostó.


El sapo se durmió contento. La niña, se acostó en la cocina, en una colchoneta pequeña e incómoda. Antes de dormir, como de costumbre, soñaba con casarse con un príncipe, con tener muchos hijos y un jardín lleno de flores. Se durmió y tuvo un sueño: iba por un bosque y vio su casa que estaba a punto de derrumbarse. En el patio estaba sentada una anciana que parecía una bruja malvada. La anciana llamó a la niña y le dijo:


 -¿Me reconoces?


-No, nunca te he visto antes contestó la niña muy asustada. Yo soy tú en el futuro. Todo el mundo me decía que era un simple sapo, pero estaba cegada por el deseo de casarme con un príncipe. Pasaron muchas años y el maldito sapo asqueroso murió ayer. Lloré mucho por todos los años perdidos, por haberme convertido en una bruja vieja y amargada que nunca más pudo perseguir las mariposas, lloré por un príncipe con el que jamás me casaría.


-Mírame, mírame, soy tu futuro.

 -No, no, -gritó la niña asustada.


-No me dejas dormir -oyó la voz del sapo. La niña abrió los ojos y vio al sapo en el suelo.


-Llévame a la camita y cállate-le ordenó el sapo. La niña recordó las palabras de la bruja del bosque y de la hechicera: «Es sólo un sapo».


Se levantó, le agarró fuerte y se acercó a la puerta. El sapo sintió el peligro.


-Eh, tú, ¿a dónde me llevas?


La niña abrió la puerta de par en par y tiró al sapo lo más lejos que pudo. 


-¡Fuera! Y no vuelvas nunca más. No te voy a cuidar y acostarte en mi camita. Es mi casa y voy hacer lo que me dé la gana. Volveré a correr por el campo, perseguir las mariposas y disfrutar de la vida. Ya no creo en tus falsas promesas. Eres un simple sapo repugnante y asqueroso. Cerró la puerta y sonrió por primera vez en muchos meses.


Es un cuento con un mensaje muy profundo que nos enseña que no tenemos que aguantar humillaciones, malos tratos y desprecios a cambio de falsas promesas que nos dan nuestras parejas. Nadie nos puede hacer felices, ni tampoco hacer que nuestra vida sea un cuento de hadas. La única persona que es capaz de crear una vida de ensueño, eres tú, cariño. Confía en ti, mímate, cuídate y jamás permitas que tu felicidad y alegría dependa de un "sapo".


Autor desconocido se comparte con respeto y amor.

🪽LOS ANIMALES TAMBIEN TRAEN MENSAJES.🕊🐧🐦🦜

Mi abuela decía que ningún animal llega a tu casa por casualidad. Cada visita tenía un significado. No para vivir con miedo. Sino para deten...