AMOR VERDADERO.




Amor verdadero significa saber reconocer y asumir que las personas tenemos tantos defectos como virtudes.

El amor verdadero es algo que va más allá de amar las coincidencias. Un amor sincero y verdadero es enamorarse de las diferencias con gran intensidad, ser tolerantes con las incomodidades y abrir las puertas a la confianza.

Hace falta amar de verdad para comprender que en una relación no todo es belleza, sino que también hay caos y, junto a él, dinamita.

El amor verdadero es conocer el verdadero valor de la permanencia, de que hay sentimientos que perduran, que no son de usar y tirar.

Amar de verdad es un gran desafío personal. Por eso para conseguirlo tenemos que deshacernos de todas aquellas ideas que nos impidan sostener la realidad.
Saber lo que es y lo que no es el amor verdadero…

* Enamórate de ti y de la vida, después hazlo de quien quieras. Para amar sin dependencia ni necesidad hace falta valorarnos a nosotros mismos primero. O sea, para decir “te quiero” primero debes saber decir "me quiero". El amor propio y el conocimiento de uno mismo son las claves para generar relaciones saludables.

Prepararnos nosotros para una relación. Esto exige un trabajo interior que puede resultar costoso pero que, sin embargo, tendrá grandes beneficios.

* Amar es querer sin condiciones ni excepciones. Es natural y normal que no nos guste todo de nuestra pareja. Las diferencias hacen hermoso y completo al amor. Si solo amamos aquello que nos gusta o de la forma en que lo idealizamos, el cariño no se podrá sostener por mucho tiempo, ya que somos seres repletos de luces y de sombras.

* Amar no es necesitar, es preferir. La dependencia y el amor están tan reñidos que si les obligamos a coexistir, se destruyen. Nadie en la vida tiene la responsabilidad de completar lo que nos falta. Por eso preferir en vez de necesitar tiene como consecuencia directa otorgarle más valor a la persona que queremos, pues la valoraremos por quién es y no por lo que nos aporta.

Necesitamos trabajarnos y cuidarnos a nosotros mismos para no caer en la “necesidad” de que alguien tape nuestras heridas y elimine nuestras carencias. Por eso, la clave del amor verdadero está en nosotros mismos.
* Ser la pareja perfecta no significa no tener problemas, sino saber solucionarlos. A veces caemos en el error de creer que para que el amor funcione es necesario no tener problemas, no discutir, comprenderse al 100% y siempre estar dispuestos al otro. El amor verdadero es hacer frente a lo bueno y a lo malo. Contemplar la realidad tal cual es y resolver los problemas a través del respeto, del compromiso y de la estabilidad.

* El amor verdadero no crece de la nada, se construye. Para construir el amor es necesario formar un equipo y establecer las normas del juego. Saber que son necesarias la comunicación, la escucha sincera y empática, los diálogos abiertos y la eliminación de pretensiones.

El amor se construirá con los cimientos del apoyo, del reconocimiento y del cariño verdadero. A través de estas premisas construiremos algo mejor que un amor: una complicidad.

* Para amar de manera plena debes establecer tus límites emocionales. Una relación sana se basa en propósitos conjuntos, equilibrados y saludables. Así, deberíamos deshacernos de la idea del sacrificio ligado al amor.

Hay ciertas cosas que no debemos tolerar como son el abuso, el engaño, la manipulación emocional, el maltrato o la violación de nuestros valores. Todos ellos se fundamentan en la falta de respeto y la falta de amor.

* Al verdadero amor no se le conoce por lo que exige, sino por lo que ofrece. El amor no es control ni exigencia, es libertad y confianza. Es demasiado común encontrarnos con ideas erróneas en cuanto al compromiso y la pareja.

Para eso es necesario eliminar victimismos y reproches que pretenden justificar malas acciones o malas palabras. Este tipo de comportamientos nutre nuestra relación de oscuridad, desconfianza y falsas expectativas.

Si por estar al lado de alguien tienes que sacrificar parte de ti y de tu vida, entonces ese amor te está mermando. El amor se basa en el respeto y en el crecimiento individual de cada uno de los miembros de la pareja.

* Si el amor te aprieta, no es tu talla. Si el amor duele, significa que no es amor, que estamos confundiendo sentimientos y que nos estamos destrozando. Quizás aún no hemos encontrado un zapato a nuestra medida. En el caso de que la relación suponga angustia, lo mejor es dejar ir.

Momento de restablecer prioridades y comprender que de lo que nos hace sufrir es el momento de prescindir.

Cada una de estas claves fundamentarán una relación sana y duradera. Por eso es el momento de deshacernos de todas aquellas ideas que contradigan valores como la libertad, la confianza y el cuidado de uno mismo.
OPINIÓN Y SUGERENCIAS

AMOR NEGADO.



Que sientas que no te quieren cuando eres un niño puede ser uno de los golpes más difíciles de sobrellevar al crecer. Marcos lo sabía. Había observado cómo su madre abrazaba y mimaba a su hermano Santiago y para él sólo tenía reprimendas; por eso, en cuanto tuvo la oportunidad se fue de la casa para no regresar jamás. Enojado con Santiago por no poner de su parte para que la situación cambiara decidió comenzar una nueva vida.

Al principio su vida fue fantástica. Disfrutaba de un buen trabajo; había conseguido un grupo de amigos en el que se sentía cómodo y tenía el perfecto control de su vida. Sin embargo, unos años más tarde, las cosas comenzaron a cambiar.

Todo comenzó cuando conoció a Iván, un chico que cargaba con una historia similar a la suya, pero en la piel de su hermano. Era el menor de dos hermanos y su madre había sabido mimarlo con suma ternura, mientras que a su hermano sólo le daba palizas y reproches. Con los ojos llenos de lágrimas, Iván le explicó a Marcos que ser Santiago tampoco era algo fácil de superar.

La historia de Iván hizo que Marcos recapacitara y fuera en busca de su hermano menor. Al ver a su hermano, Santiago le dijo que ya era tarde para toda reconciliación, que habían pasado muchas cosas y que él no había querido estar. Marcos intentó explicarle lo que a él le había ocurrido, pero Santiago no quería saber nada de su hermano.

Marcos volvió a su vida, pero un peso muy hondo se instaló en el fondo de su alma. Una tarde, mientras conversaba con Iván le contó lo que le ocurría. No, Marcos, no debes sentirte culpable. Que Santiago no haya sabido hacer lo propio por él no es tu culpa. Todas las vidas pueden ser difíciles: que sientas que no te quieren o que te quieren en exceso, son las dos peores formas y las que menos olvidas. 

Nuestra única responsabilidad somos nosotros mismos.

OPINIÓN Y SUGERENCIAS

AMOR ETERNO.



No te voy a prometer amor eterno.

Voy a intentar que cada día sientas que te quiero.

Voy a hacer que tú descubras como realmente soy.

Voy a hacer que desees recorrer el mundo de mi mano.

Creo en las miradas profundas, en los besos con dulzura, en las relaciones que duran toda una existencia. 

No te voy a dar discursos ni promesas, porque aprendí que el amor en palabras no tiene el mismo valor que el amor que se muestra con hechos.

Quiero que al despertar me mires, sonrías y digas...

Eres con quien deseaba compartir mi vida.

¡ Creo en el amor !

ELIJAMOS BIEN UNA PALABRA HOY !


Porque con una palabra podemos perder o ganar un amigo.

Alguien dijo una vez: "Las palabras son los peldaños de la 
escalera de nuestra comunicación".

Elijamos bien nuestras palabras, los peldaños de la escalera
 de una buena comunicación.

Ya que:

Una palabra cualquiera puede ocasionar una discordia.

Una palabra cruel puede destruir una vida.

Una palabra amarga puede provocar odio.

Una palabra brutal puede romper un afecto.

Una palabra agradable puede suavizar el camino.

Una palabra a tiempo puede ahorrar un esfuerzo.

Una palabra alegre puede iluminar el día.

Una palabra con amor y cariño puede cambiar una actitud.

¡ELIJAMOS BIEN UNA PALABRA, HOY!

Porque con una palabra podemos perder o ganar a un amigo.
PUBLICADO POR PSICÓLOGA ANA LUISA LÓPEZ PÉREZ EN 19:55   
ETIQUETAS: AMISTAD.

AHORRANDO VIDA.



Nos hemos acostumbrado a vivir en departamentos y a no tener otra vista que no sea la de las ventanas de alrededor y claro al no tener vistas ya no miramos hacia afuera.

Como no miramos al exterior, nos acostumbramos a mantener las cortinas cerradas y eso hace que tengamos que encender las luces más temprano.

A medida que nos acostumbramos, olvidamos el sol, olvidamos el aire, nos olvidamos del mundo exterior. Nos hemos acostumbrado a despertarnos sobresaltados porque no sonó el despertador y se nos hizo tarde, a tomarnos el café corriendo porque estamos atrasados.

A leer el diario en el autobús, a comer un sándwich a toda prisa porque no tenemos tiempo para almorzar.

A salir del trabajo ya de noche; a dormir en el autobús de regreso a casa porque estamos cansados. A cenar rápido y acostarnos sin haber disfrutado ni aprovechado el día.

A pensar que las personas cercanas a nosotros estarán siempre ahí y a creer que están bien, sin preocuparnos por averiguarlo.

A escuchar excusas: Es que hoy no puedo ir…

Y a decir palabras sin decir nada: “A ver cuándo nos vemos…

Vivimos aprendiendo a sonreír a personas que nunca nos devolverán la sonrisa. A ser ignorados cuando más necesitábamos ser vistos. Si el cine está lleno nos aguantamos y nos conformamos con sentarnos en primera fila aunque tengamos que torcer un poco el cuello. Si el trabajo está complicado, nos consolamos pensando en el fin de semana; y si…

Y si el fin de semana no hay mucho que hacer, o andamos cortos de dinero, nos vamos a dormir temprano y listo, porque de todas maneras siempre tenemos sueño atrasado.

Es como si viviéramos a medias, como si nos hubiéramos acostumbrado a ahorrar vida… De todas formas, la vida aunque sea sin disfrutarla, también se gasta, que le vamos a hacer; estamos tan acostumbrados a no disfrutar de las cosas que al final nos conformamos con pasar por la vida en lugar de VIVIR.

El tiempo no se puede atrapar, mucho menos almacenar; nuestra existencia transcurre a gran velocidad, pero mientras tengamos vida, tenemos la oportunidad de cambiar nuestros hábitos, de tener una mejor calidad de vida, de aprovechar y disfrutar cada respiro, y cada latido de nuestro corazón.

No trasformemos nuestra vida en una rutina inútil que nos haga infelices.
Hay a nuestra disposición todos los elementos para ser personas felices, satisfechas y agradecidas por ese gran regalo que es la vida y que con tanto amor nos ha sido otorgado.

“La vida no está hecha para ahorrarla… 
sino para ser vivida plenamente”
 OPINIÓN Y SUGERENCIAS

ADULTOS INDEPENDIENTES.


Mi madre tenía muchos problemas. Había estado ganando peso y perdiendo pelo. No dormía, se mordía las uñas y los dientes le rechinaban.

Estaba irritable, gruñona y amargada. Siempre estaba enferma, hasta que un día, de pronto, ella cambió. La situación estaba igual, pero ella era distinta.

Cierto día, mi padre le dijo: "Amor, llevo tres meses buscando empleo y no he encontrado nada, voy a tomarme unas cervecitas con los amigos".
Mi madre le contestó: Está bien.

Mi hermano le dijo: "Mamá voy mal en todas las asignaturas de la Universidad...".
Mi madre le contestó: Está bien , ya las recuperarás, y si no lo haces, pues repites el semestre, pero tú pagas la matrícula.

Mi hermana le dijo: "Mamá, me di un golpe con el coche".
Mi madre le contestó: Está bien hija, llévalo al taller, busca cómo pagarlo y mientras lo arreglan, vas en autobus o en el metro.

Su nuera le dijo: "Suegra, vengo a pasar unos meses con ustedes".
Mi madre le contestó: Está bien, duerme en el tresillo del salón y busca unas mantas en el armario.

Todos en casa nos reunimos preocupados al ver estas reacciones. Sospechábamos que hubiese ido al médico y que le recetara unas pastillas de "meimportauncarajo 1000mg". Seguramente también estaría ingiriendo una sobredosis. Propusimos entonces hacerle un seguimiento para alejarla de cualquier posible adicción que tuviera hacia algún medicamento antiberrinches.

Pero cuál fue la sorpresa, cuando todos nos reunimos en torno a ella, y mi mamá nos explicó: "Me llevó mucho tiempo darme cuenta de que cada cual es responsable de su vida, me llevó años descubrir que mi angustia, mi mortificación, mi depresión, mi irritación, mi insomnio, mi estrés y mis oraciones, no resolvían vuestros problemas sino que agravaban los míos. 

Yo no soy responsable de las acciones de los demás, pero sí soy responsable de las reacciones que yo tenga ante ellas. Por lo tanto, llegué a la conclusión de que mi deber para conmigo misma, es mantener la calma y dejar que cada quien resuelva lo que le corresponde. 

He tomado cursos de yoga, de meditación, de milagros, de desarrollo humano, de higiene mental, de vibración y de programación neurolingüística, y en todos ellos, encontré un común denominador: finalmente todos conducen al mismo punto, y es que yo sólo puedo tener injerencia sobre mí misma, vosotros tenéis todos los recursos necesarios para resolver vuestras propias vidas.

Yo sólo podré daros mi consejo si acaso me lo pedis, y de vosotros depende seguirlo o no. Así es que, de hoy en adelente yo dejo de ser el receptáculo de vuestras responsabilidades, el saco de vuestras culpas, la lavandera de vuestros remordimientos, la abogada de vuestras faltas, el muro de vuestros lamentos, la depositaria de vuestros deberes, quien resuelve vuestros problemas, o la rueda de repuesto para cumplir vuestras responsabilidades.

A partir de ahora os declaro a todos adultos, independientes y autosuficientes".

Todos en casa nos quedamos mudos. Desde ese día la familia comenzó a funcionar mejor, porque todos en la casa saben exactamente lo que les corresponde hacer.

OPINIÓN Y SUGERENCIAS

ACTITUD.



¿Tienes el hábito de guardar objetos creyendo que un día, quien sabe cuándo vas a necesitarlos?

Tienes el hábito de guardar ropa, zapatos, muebles, utensilios domésticos y otras cosas que ya no usas desde hace mucho tiempo?

¿Y dentro tuyo...?

¿Tienes el hábito de guardar resentimientos, tristezas, miedos y demás sentimientos y emociones?

¡No hagas eso!

Es preciso que dejes un espacio, para que cosas nuevas lleguen a tu vida.
Mientras estés, material y/o emocionalmente, conservando lo viejo e inútil, no tendrás espacio para nuevas oportunidades.

Los bienes necesitan circular... limpia tu armario, garage, cajones, da lo que ya no uses... 

Las emociones y sentimientos necesitan ser liberados... percibe, siente, comprende, perdona, sana...

La actitud de guardar aquello que no te aporta es encadenar tu vida.

No son los objetos guardados los que estancan tu vida... sino el significado de la actitud de guardar... cuando se guarda, se considera la posibilidad de falta, de carencia, de vivir en el pasado con miedo al futuro... se cree que mañana podrá faltar, y que no tendrás manera de cubrir esas necesidades... con esa idea, estás enviando mensajes, a tu cerebro y a la vida: que no confías en el mañana... y que piensas que lo nuevo y lo mejor no son para ti.

Deshazte de lo que ya perdió el color y el brillo... Y deja entrar lo nuevo.
OPINIÓN Y SUGERENCIAS?

ABRE SIN MIEDO.



En un país en guerra, había un rey, que tenía atemorizados a sus prisioneros. Acostumbraba a llevarlos a una sala, donde había un grupo de arqueros de un lado y una inmensa puerta de hierro del otro, sobre la cual se veían grabadas figuras de calaveras llenas de sangre. 

Hacía que se colocaran en círculo y les hacía la siguiente propuesta: Ustedes pueden elegir entre dos opciones, morir en manos de estos arqueros o pasar por aquella puerta, detrás de la cual, YO LOS ESTARÉ ESPERANDO. Curiosamente, todos elegían morir en manos de los arqueros.

Al terminar la guerra, un soldado que por mucho tiempo había servido al Rey, se dirigió al soberano y le dijo: Señor, ¿puedo hacerle una pregunta? 

Dime, soldado- respondió el rey.

Señor, ¿qué hay detrás de la puerta? 

¡¡¡Ve y míralo tú mismo!!! Contestó su majestad.

El soldado, abrió temerosamente la puerta y se encontró con unos potentes rayos de sol que entraban y llenaban de luz el lugar, cegándole. 

Sorprendido, y a medida que se acostumbraba a la luz del sol, descubrió que la puerta le llevaba a un camino que conducía directamente a la ¡¡LIBERTAD!!

El soldado, asombrado, miró a su Rey, como esperando una explicación: Yo les daba la oportunidad de elegir, pero ellos no se arriesgaron y por temor a no descubrir lo desconocido, eligieron morir.

¿Cuántas puertas dejamos de abrir por miedo a arriesgar?

¿Cuántas veces renunciamos a la libertad y morimos poco a poco por dentro, porque sentimos miedo de abrir la puerta de nuestros sueños?

No dejes de abrir la puerta de tu corazón, no tengas temor. 
Hoy es un buen día para arriesgarnos.. a ser libres.. a cumplir nuestros sueños.. a tener la  calidad de vida deseada.. qué esperas?

OPINIÓN Y SUGERENCIAS

A MI HIJO YA CRECIDO



Mis manos estaban ocupadas en el día;   
No tuve bastante tiempo para jugar

Los pequeños juegos que me pediste…   
No tuve bastante tiempo para ti.

Lavaba tu ropa, cosía y cocinaba; 

Pero cuando me traías un libro de dibujos 
Y me pedías que por favor compartiera tu disfrute,   
Yo decía: Un poco más tarde, hijo.

En la noche te metía en la cama todo asegurado, 
Oía tus oraciones, apagaba la luz, 
Luego de puntillas caminaba con suavidad hasta la puerta… 
Me hubiera gustado permanecer un minuto más.

La vida es corta, los años pasan de prisa…

Un niño pequeño crece muy rápido. 
Ya no está a tu lado, 
Sus preciosos secretos a confiar.
 Los libros de dibujos guardados; 
Ya no hay juegos que jugar. 
No más besos de buenas noches, ni oraciones que escuchar

Todo eso es parte del ayer.

Mis manos, ocupadas una vez, ahora están quietas. 
Los días son largos y difíciles de llenar, 
Yo quisiera poder regresar y hacer, 
Las pequeñas cosas que me pediste que hiciera.

¿Y QUÉ TAL SI ME PERDONO?

¿Y QUÉ TAL SI ME PERDONO?

Me he sentado a tomar un café conmigo mismo frente al espejo y me descubrí alzándome la ceja como siempre, entonces me dije a mi mismo que ya estuvo bueno de ser tan duro a veces y que deberíamos probar, simplemente, perdonarme.

Me perdono por dejarme en último lugar infinidad de veces,
me perdono por hacerme pedazos para completar a otros,
me perdono por no tener tiempo para mí,
me perdono por no hacerme caso y tropezar con el mismo obstáculo una y mil veces,
me perdono por poner mi salud como un pendiente y no como una prioridad,
me perdono por haber hablado de más,
me perdono por haberme callado,
me perdono por confundir resignación con tolerancia,
me perdono no gastar en mí lo que sin reparo gasto en alguien más que a veces no lo merece,
me perdono por mentirme,
me perdono por no verme al espejo más seguido,
me perdono por no ser más amable conmigo mismo,
me perdono por no tenerme paciencia ni tener constancia,
me perdono por ser tan rudo cuando se trata de mí,
me perdono no encajar en un molde,
me perdono por no permitirme muchas cosas,
me perdono por no disfrutar de otras tantas,
me perdono por no valorar los momentos que valen la pena y darme cuenta muy tarde.

Mi mismo, me dije, debemos aprender a soltar, a dejar ir, a perdonar. Debemos hacer frente común contra el mundo que no está en nuestra contra, simplemente es el mundo y la gente es gente, con lo bueno y con lo malo, a veces solo estamos parados en el camino equivocado con alguien que viene a todo pulmón y nos arrasa sin miramientos. No hay explicaciones ni justificaciones, es así…. sucede.

Mi mismo, sabes, necesito tu apapacho, tu abrazo, tu complicidad, he aquí el trato.
Menos reproches y más amor.
Menos revivir el momento y más perdón.

Y si me perdono? Ampliamente y de verdad, sin echarme en cara después mis errores, sin pensar en un problema toda la noche, sin sentir una punzada con un recuerdo corrupto cruzándonos la mente.

Y si me perdono mis errores y pasado?
Si, me perdono, si me acepto y me corrijo, si me acomodo las piezas si me reseteo la memoria y el corazón…

Sí me perdono!

OPINIÓN Y SUGERENCIAS?

🪽LOS ANIMALES TAMBIEN TRAEN MENSAJES.🕊🐧🐦🦜

Mi abuela decía que ningún animal llega a tu casa por casualidad. Cada visita tenía un significado. No para vivir con miedo. Sino para deten...