¿QUÉ ES EL AMOR?


 ¿QUÉ ES EL AMOR?

Un día uno de los niños de una clase de educación infantil preguntó:
-Maestra, ¿qué es el amor?-.

La maestra sintió que la criatura merecía una respuesta que estuviese a la altura de la pregunta que había formulado. Como ya estaban en la hora del recreo, pidió a sus alumnos que dieran una vuelta por el patio de la escuela y trajeran cosas que invitaran a amar o que despertaran en ellos ese sentimiento. Los pequeños salieron apresurados y, cuando volvieron, la maestra les dijo:

-Quiero que cada uno muestre lo que ha encontrado-.

El primer alumno respondío:
-Yo traje esta flor ¿no es bonita?-.

A continuación, otro alumno dijo:
-Yo traje este pichón de pajarito que encontré en un nido ¿no es gracioso?-.

Y así los chicos, uno a uno, fueron mostrando a los demás lo que habían recogido en el patio. Cuando terminaron, la maestra advirtió que uno de los niños no había traído nada y que había permanecido en silencio mientras sus compañeros hablaban. Se sentía avergonzado por no tener nada que enseñar. La maestra le preguntó:

-Muy bien, ¿y tú?, ¿no has encontrado nada que puedas amar?-.
La criatura, tímidamente, respondió:

-Lo siento maestra. Vi la flor y sentí su perfume, pensé en arrancarla pero preferí dejarla para que exhalase su aroma durante más tiempo. Vi también mariposas suaves, llenas de color, pero parecían tan felices que no intenté coger ninguna. Vi también al pichón en su nido pero al subir al árbol, noté la mirada triste de su madre y preferí dejarlo allí. Así que traigo conmigo el perfume de la flor, la libertad de las mariposas y la gratitud que observé en los ojos de la madre del pajarito. 

¿Cómo puedo enseñaros lo que he traído?-.
La maestra le dio las gracias y emocionada le dijo que había sido el único en advertir que lo que amamos no es un trofeo y que al amor lo llevamos en el corazón. El amor es algo que se siente. Hay que tener sensibilidad para vivirlo.

OPINIÓN Y SUGERENCIAS?


¿POR QUÉ NO HACERLO POR MÍ?


¿POR QUÉ NO HACERLO POR MÍ?

La primera cosa que se nos ocurre hacer con alguien que queremos es cuidarlo, ocuparnos de él, escucharlo, procurarle las cosas que le gustan, ocuparnos de que disfrute de la vida y regalarle lo que más quiere en el mundo, llevarlo a los lugares que más le agradan, facilitarle las cosas que le dan trabajo, ofrecerle comodidad y comprensión.

Cuando el otro nos quiere, hace exactamente lo mismo.

Ahora, me pregunto: ¿Por qué no hacer estas cosas con nosotros mismos?

Sería bueno que yo me cuidara, que me escuchara a mi mismo, que me ocupara de darme algunos gustos, de hacerme las cosas más fáciles, de regalarme las cosas que me gustan, de buscar mi comodidad en los lugares donde estoy, de comprarme la ropa que quiero, de escucharme y comprenderme.

Tratarme como trato a los que más quiero.

Pero, claro, si mi manera de demostrar mi amor es quedarme a merced del otro, compartir las peores cosas juntos y ofrecerle mi vida en sacrificio, seguramente, mi manera de relacionarme conmigo será complicarme la vida desde que me levanto hasta que me acuesto.

El mundo actual golpea a nuestra puerta para avisarnos que este modelo (la vida es nacer, sufrir y morir) no sólo es mentira, sino que además está malintencionado (les hace el juego a algunos comerciantes de almas).

Te propongo de hoy en adelante tratarte como tratas a los que más quieres!
OPINIÓN Y SUGERENCIAS.

¿POR QUÉ GRITAMOS?

¿POR QUÉ GRITAMOS


Un día preguntó un sabio lo siguiente : 

¿ Por qué la gente se grita cuando están enojados ? Los hombres pensaron 
unos momentos:
Porque perdemos la calma - dijo uno - por eso gritamos.
- Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado?, preguntó el sabio.
- No es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado?
Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía al sabio . 

Finalmente él explicó: Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.
Luego el sabio preguntó:- ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran? Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente, por qué? Sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña.

- el sabio continuó
- Cuando se enamoran más aún, qué sucede? No hablan, sólo susurran y se vuelven aun más cerca en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así es cuan cerca están dos personas cuando se aman. 

Luego el sabio dijo:
-Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, llegará un día en que la distancia sea tanta que no encontrarán más el camino de regreso. 

¿DE QUÉ DEPENDEN?


¿DE QUÉ DEPENDEN?

De qué dependen tus sueños?

De qué dependen tus proyectos?

De qué dependen tus dudas y tus miedos?

De qué dependes tú?

De quién dependes?

A quién hay que preguntarle si estás bien?

De quién depende que sonrías?

De quién depende tu felicidad? 

De quién depende que mañana vayas a tener un buen día?

Dime en serio, de quién dependes?

En manos de quién te has puesto?

En manos de quién estás?

A cuenta de quién has hipotecado tu futuro o mejor aún tu presente, tu dignidad?

A quién has decidido regalarle tu estado de ánimo?

En quién has delegado el poder de cambiar tu humor o tu capacidad de cariño o tu esperanza, tu basta ya?

De dónde te crees que salen los sueños?

Por dónde te crees que empiezan los cambios?

Y dónde te has pensado que las utopías empiezan a llamarse realidad?

Estás preguntas son las verdaderamente importantes.

Las únicas que deberías estarte haciendo.

Porque la única independencia posible es aquella que te libera por dentro. 

Porque el único progreso consiste en que algún día, todo eso, tan sólo dependa de TI.

OPINIÓN Y SUGERENCIAS.


¿CÓMO VA SER TU AÑO?


Comienza un nuevo año y con él un mundo de oportunidades se abre ante nosotros. El momento es propicio para reflexionar internamente  situaciones presentes y el porvenir. Para disfrutar el presente y construir un futuro mejor.

El ser humano construye su futuro día a día mediante sus pensamientos, palabras y acciones, y estas a su vez van moldeando el presente.

Esta mañana desperté emocionado con todas las cosas que tengo que hacer antes de que el reloj marque la medianoche.

Tengo responsabilidades que cumplir hoy. Soy importante.

Mi trabajo es escoger qué clase de día voy a tener.

Hoy puedo quejarme porque el día esta lluvioso, o puedo dar gracias a Dios porque las plantas están siendo regadas gratis.

Hoy me puedo sentir triste porque no tengo más dinero, o puedo estar contento de que mis finanzas me empujan a planear mis compras con inteligencia.

Hoy puedo quejarme de mi salud, o puedo regocijarme de que estoy vivo.

Hoy puedo lamentarme de todo lo que mis padres no me dieron mientras estaba creciendo, o puedo sentirme agradecido de que me permitieran haber nacido.

Hoy puedo llorar porque las rosas tienen espinas, o puedo celebrar que las espinas tienen rosas.

Hoy puedo auto compadecerme por no tener muchos amigos, o puedo emocionarme y embarcarme en la aventura de descubrir nuevas relaciones.

Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a trabajar, o puedo gritar de alegría porque tengo un trabajo.

Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a la escuela, o puedo abrir mi mente enérgicamente y llenarla con nuevos y ricos conocimientos.

Hoy puedo murmurar amargamente porque tengo que hacer las labores del hogar, o puedo sentirme honrado porque tengo un techo para mi mente, cuerpo y alma.

Hoy el día se presenta ante mí, esperando a que yo le dé forma y aquí estoy, el escultor que tiene que darle forma.


Lo que suceda hoy depende de mí, yo debo escoger qué tipo de día voy a tener.

Ten un gran día... Un gran año!!! A menos que tengas otros planes.


OPINIÓN Y SUGERENCIAS?

¿CÓMO SABES?


¿CÓMO SABES?

Hace muchos años, en una pobre aldea china vivía un labrador con su hijo. Su único bien material, aparte de la tierra y de la pequeña casa de paja, era un caballo que había heredado de su padre. Un buen día el caballo se escapó, dejando al hombre sin animal para labrar la tierra. Sus vecinos —que lo respetaban mucho por su honestidad y diligencia— acudieron a su casa para decirle cuánto lamentaban lo ocurrido. Él les agradeció la visita, pero preguntó: 

¿Cómo podéis saber que lo que ocurrió ha sido una desgracia en mi vida? Alguien comentó en voz baja con un amigo:

«Él no quiere aceptar la realidad, dejemos que piense lo que quiera, 
con tal que no se entristezca por lo ocurrido».

Y los vecinos se marcharon, fingiendo estar de acuerdo con lo que habían escuchado.
Una semana después, el caballo retornó al establo, pero no venía solo: traía una hermosa yegua como compañía. Al saber eso los habitantes de la aldea alborozados, porque sólo ahora entendían la respuesta que el hombre les había dado, retornaron a casa del labrador para felicitarlo por su suerte.
Antes tenías sólo un caballo, y ahora tienes dos. ¡Felicitaciones!—dijeron.
Muchas gracias por la visita y por vuestra solidaridad —respondió el labrador. ¿Pero cómo podéis saber que lo que ocurrió es una bendición en mi vida?
Desconcertados, y pensando que el hombre se estaba volviendo loco, los vecinos se marcharon, comentando por el camino:

«¿Será posible que este hombre no entienda que Dios le ha enviado un regalo?».

Pasado un mes, el hijo del labrador decidió domesticar la yegua. Pero el animal saltó de una manera inesperada, y el muchacho tuvo una mala caída rompiéndose una pierna. Los vecinos retornaron a la casa del labrador, llevando obsequios para el joven herido. El alcalde de la aldea, solemnemente, presentó sus condolencias al padre diciendo que todos estaban muy tristes por lo que había sucedido. El hombre agradeció la visita y el cariño de todos. Pero preguntó:

¿Cómo podéis vosotros saber si lo ocurrido ha sido una desgracia en mi vida?
Esta frase dejó a todos estupefactos, pues nadie puede tener la menor duda de que un accidente con un hijo es una verdadera tragedia. Al salir de la casa del labrador, comentaban entre sí:
«Realmente se ha vuelto loco; su único hijo se puede quedar cojo para siempre y aún tiene dudas de que lo ocurrido es una desgracia».

Transcurrieron algunos meses y el Japón declaró la guerra a China. Los emisarios del emperador recorrieron todo el país en busca de jóvenes saludables para ser enviados al frente de batalla. Al llegar a la aldea, reclutaron a todos los jóvenes excepto al hijo del labrador que estaba con la pierna rota. Ninguno de los muchachos retornó vivo. El hijo se recuperó, los dos animales dieron crías que fueron vendidas y rindieron un buen dinero. El labrador pasó a visitar a sus vecinos para consolarlos y ayudarlos ya que se habían mostrado solidarios con él en todos los momentos. Siempre que alguno de ellos se quejaba el labrador decía:

¿Cómo sabes si esto es una desgracia? Si alguien se alegraba mucho, él preguntaba:
¿Cómo sabes si eso es una bendición?
Y los hombres de aquella aldea entendieron que, más allá de las apariencias, la vida tiene otros significados.

¿CÓMO CRECER?



¿CÓMO CRECER?

Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. 
Entonces el rey se dispuso a preguntar a cada uno de ellos el porque de esta situación. 
El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino.
Al ver al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. 
La Vid se moría, porque no podía florecer como la Rosa.
Y la Rosa lloraba desconsolada porque no podía ser alta y sólida como el Roble. 
Y entonces en medio de todo el jardín encontró una planta, una Fresa
, floreciendo y más fresca que nunca.
El rey asombrado le preguntó:

¿Fresa cómo es que creces saludable en medio de este 
jardín mustio y sombrío? 
La Fresa contesto: 

No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste,
querías fresas. Si hubieras querido un Roble, los habrías plantado, o una Rosa, de igual manera la abrías plantado. 

Pero en el momento en que me plantaste a mi, me dije: 
"Intentaré ser Fresa de la mejor manera posible". 
La vida es así, estás para contribuir con tu hermosa fragancia, 
o puedes marchitarte en tu propia condena...

Simplemente mírate a ti misma. 
No hay posibilidad de que seas otra persona.
Valorate por quien eres y por lo que puedes llegar a ser.

¿A QUE LE TEMES?


Temía estar solo, hasta que aprendí a quererme a mí mismo.

Temía fracasar, hasta que me di cuenta que únicamente fracaso si no lo intento.

Temía lo que la gente opinara de mí, hasta que me di cuenta de que de todos modos opinarían de mí.

Temía me rechazaran, hasta que entendí que debía tener fe en mi mismo.

Temía al dolor, hasta que aprendí que éste es necesario para crecer.

Temía a la verdad, hasta que descubrí la fealdad de las mentiras.

Temía a la muerte, hasta que aprendí que no es el final, sino más bien el comienzo.

Temía al odio, hasta que me di cuenta que no es otra cosa más que ignorancia.

Temía al ridículo, hasta que aprendí a reírme de mí mismo.

Temía hacerme viejo, hasta que comprendí que ganaba sabiduría día a día.

Temía al pasado, hasta que comprendí y sane, y así no podía herirme más.

Temía a la oscuridad, hasta que vi la belleza de la luz de una estrella.

Temía al cambio, hasta que vi que aún la mariposa más hermosa necesitaba pasar por una metamorfosis antes de volar.

OPINIÓN Y SUGERENCIAS??

¡ NO TE RINDAS !


¡ NO TE RINDAS !

No te rindas, aún estás a tiempo de abrazar la vida y comenzar de nuevo, aceptar tu sombra, liberar el lastre y retomar el vuelo.

No te rindas, que la vida es eso, continuar el viaje, perseguir tus sueños, destrabar el tiempo, correr los escombros y destapar el cielo.

No te rindas, por favor, no cedas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se ponga y se acalle el viento, aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tu seno.

Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo, porque lo has querido, porque el amor es cierto, porque no hay herida que no cure el tiempo.

Abrir las puertas, quitar los cerrojos, bajar el puente y cruzar, abandonar las murallas que te protegieron, volver a la vida y aceptar el reto.

Recuperar la risa, ensayar un canto, bajar la guardia y extender las manos, desplegar las alas e intentar de nuevo, celebrar la vida, remontar los cielos.

No te rindas, por favor, no cedas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se ponga y se acalle el viento, aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tu seno.

Porque cada día es un comienzo nuevo, porque ésta es la hora y el mejor momento, porque tienes alas y puedes hacerlo, porque no estás solo y porque yo te quiero.

¡CLARO QUE PUEDES!.

¡CLARO QUE PUEDES!

Cuando quieras hacer algo y oigas tu propia voz susurrándote que no tiene sentido intentarlo siquiera. Cuando esa voz te dice: "¿Qué es lo que te hace pensar que puedes hacer esto?". 




Recuerda que hay otra voz que puedes escuchar, la voz de la esperanza y del estímulo. No es la que te dice "no puedes hacerlo", sino la que te dice "¡Claro que puedes!" 

Mucha gente carece de la confianza, la autoestima y la voluntad para intentar el éxito. Algunos empiezan bien, pero no logran terminar bien lo que empiezan. 

Algunos tienen miedo de perder; otros tienen miedo incluso de ganar. Hay quienes se desmoralizan porque le prestan atención a la voz que les habla de abandonar el intento y darse por vencidos. 

Lo que oyen es: "Puedes olvidarte de eso; jamás lo lograrás". Pero hay otro mensaje que también podrás oír si solamente escuchas. Es el que te dice: "¡Claro que puedes!". 

Como la flor que, creada de una sola semilla, termina por florecer, así también el sueño que guardamos en nuestro interior tiene todo el potencial para volverse realidad. 

Donde hay un sí, puede haber un no, pero también se abrirá un camino. Recuerda que la gente también elige el no elegir. No se trata solamente de lo que hacemos, sino muchas veces también de lo que no hacemos. 

De modo que planifícalo, trabaja para lo que quieres y no tengas miedo de soñar. Piensa en todas las oportunidades en las que alcanzaste tus metas. No hagas caso de las voces que tratan de desmoralizarte; no tienes que darles importancia. 

Siempre dependerá de ti no elegir la voz que te dice que no podrás, sino la que te dice: "¡Claro que puedes!". Sueña y dale vida a tus sueños. Depende de ti.
OPINIÓN Y SUGERENCIAS 

🪽LOS ANIMALES TAMBIEN TRAEN MENSAJES.🕊🐧🐦🦜

Mi abuela decía que ningún animal llega a tu casa por casualidad. Cada visita tenía un significado. No para vivir con miedo. Sino para deten...