No me obligues a saludar.



¿Por qué no es recomendable insistir u obligar a los niños a dar muestras de cariño a otras personas cuando manifiestan expresamente que no quieren?
– Para los niños es fundamental aprender sobre sus preferencias y sus límites, y esto no sólo es para el cuidado y autocuidado durante la niñez, sino que es la base para todo el ejercicio del consentimiento y la libertad en años de la juventud y adultez.

¿Deben los niños decidir cómo relacionarse y expresar su afecto o cordialidad al resto de las personas?

-Sí. A nosotros los grandes, nadie podría o debería obligarnos a besar o abrazar a alguien si no queremos. El mismo respeto merecen los niños (…) Acostumbrémonos  los grandes a preguntar a los niños ¿cómo prefieres saludar?, ¿puedo darte un abrazo?, ¿quieres que conversemos ahora o después?, y validar tanto los ‘sí’ como los ‘no’. Esto en el contexto del respeto mutuo, entre grandes a chicos, y viceversa. El respeto jamás será equivalente a sometimiento. Al contrario, es un suelo que permite apreciar la dignidad de cada quien, chiquito o grande, sentirse valorado, y construir otra convivencia, basada en el cuidado, en la empatía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Lo que encontraron en la casa de Ángela Aguilar en Polanco, Ciudad de México.

  Lo que encontraron esa mañana del 22 de enero de 2026 en la residencia privada de Ángela Aguilar en Polanco, Ciudad de México, dejó sin pa...